Diario de voluntariado (3): Acercar Europa a la comunidad de Baia Mare


por Miguel Moreno


El pasado 1 de septiembre llegué a Baia Mare (Rumanía) para unirme como voluntario a un proyecto de 9 meses llamado “Hand in Hand for Europe”, que se enmarca dentro del European Solidarity Corps (ESC). El proyecto está organizado por la American International School of Transylvania, una asociación que combina la enseñanza de idiomas extranjeros con la organización de proyectos de voluntariado.

El proyecto tiene como objetivo principal “acercar Europa a la comunidad de Baia Mare”. Esto se lleva a cabo de dos maneras: por un lado, la enseñanza de idiomas y el intercambio cultural, por el otro, la creación de talleres y sesiones sobre valores europeos.

La región de Maramures, de la que Baia Mare es capital, es una antigua región minera en una situación económica deprimida y con un gran número de emigrantes en países de Europa occidental. Muchos niños y jóvenes no pueden acceder a actividades extraescolares o a clases de refuerzo de idiomas extranjeros, por lo que muchas de nuestras actividades están dedicadas a que los alumnos practiquen los idiomas que estudian en la escuela, principalmente el inglés, a través de juegos y actividades de educación no formal. Intentamos inculcar a través de ellas valores europeos.

Participamos 16 voluntarios internacionales de 8 países diferentes, y 6 voluntarios rumanos. Que el proyecto forme parte del European Solidarity Corps significa que a todos los voluntarios se nos proporciona alojamiento y recibimos una cantidad de dinero suficiente para cubrir nuestros gastos. Además, también se nos reembolsan los costes de viaje de ida y vuelta entre nuestros lugares de origen y Baia Mare. Para los desplazamientos dentro de la ciudad nos prestan bicicletas, o billetes de autobus para los desplazamientos a los pueblos vecinos.

Según las condiciones de nuestro contrato, debemos dedicar entre 30 y 35 horas semanales al proyecto. Esto incluye nuestras horas de dedicación (preparación de talleres y actividades, y el tiempo que dediquemos a realizarlas), pero también las horas de formación que recibimos y las actividades que la organización prepara para nosotros. Por ejemplo, recibimos formación sobre didáctica, preparación de actividades, recursos digitales y cursos de rumano. Además, nos han ofrecido visitas guiadas a la ciudad y a la región de Maramures, incluidas visitas a los museos de la región.

Las actividades tienen lugar en escuelas de la ciudad y en las aulas de AIST, nuestra organización. Más adelante nos desplazaremos también a pueblos de la región. Además de las actividades con alumnado de primaria y secundaria, también organizamos eventos dirigidos al conjunto de la comunidad de Baia Mare, que son de acceso libre a quien quiera asistir. El idioma más utilizado es el inglés, pero hasta ahora esto no ha sido un problema, ya que mucha gente aquí lo habla sin problemas o como mínimo lo entiende. Contar con 6 voluntarios locales es una ventaja en este sentido, ya que son de gran ayuda cada vez que surge algún problema de comunicación.

En Baia Mare hay otras asociaciones de voluntarios que también organizan eventos similares a los que nosotros también podemos asistir, así que acabamos estableciendo contacto tanto con gente local como con otros grupos de voluntarios con los que es interesante compartir y comparar experiencias.

Las primeras semanas las hemos dedicado a situarnos en la ciudad, a conocer algunas de las escuelas en las que trabajaremos y a empezar a aprender el idioma. También a resolver cuestiones prácticas como abrir una cuenta bancaria o preparar nuestra documentación para la oficina de inmigración. Además de este ‘periodo de aclimatación’ a nuestro entorno más cercano gestionado por nuestra organización, la Agencia Nacional de Rumanía organizó un “On Arrival Training” de una semana en Bucarest, la capital del país. Durante esta semana recibimos formación sobre métodos de educación no formal, así como orientación sobre el servicio de voluntariado, consejos sobre la vida en Rumanía, sobre cómo resolver situaciones de crisis, sobre nuestros derechos y obligaciones como voluntarios, etc. Al margen del objetivo del On Arrival Training, el viaje y la estancia en Bucarest nos resultó útil para conocer las diferencias regionales dentro del país y ciertas peculiaridades de Rumanía. Por ejemplo, dispusimos de 14 horas de tren para conocer las características infraestructuras de transporte de Rumanía.

Las impresiones respecto al país son, de momento, muy positivas. Un comentario generalizado entre todos los voluntarios es que las expectativas en cuanto a las condiciones materiales del lugar eran bastante bajas. Sin embargo, después de un mes en Baia Mare, y habiendo visitado algunas otras zonas de Rumanía, hemos podido comprobar que, aunque se perciben algunas diferencias como los precios y las conexiones de transporte, el nivel de vida no es muy distinto al de ciudades más grandes, como Cluj o Bucarest.