Diario de voluntariado (2): ARCI, “Más cultura, menos miedo”


por Paola Martínez


La sede de Arci BVC atiende a más de una treintena de personas que esperan, tanto la audiencia como la decisión de la Comisión, en relación a su solicitud de asilo. La Comisión es el órgano adscrito al Ministerio que tiene la potestad de acoger a los solicitantes de asilo. Sin embargo, la presión migratoria ha producido tal bloqueo en el sistema, que los migrantes llegan a esperar incluso años para poder ser escuchados por la misma, así como para obtener la resolución adoptada.

Más de una treintena de personas que depende de que un grupo de personas considere que <<debido a fundados temores de ser perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a determinado grupo social u opiniones políticas, se encuentre fuera del país de su nacionalidad y no pueda o, a causa de dichos temores, no quiera acogerse a la protección de tal país (…)>>1.

Una decisión que seguramente se ve afectada en la mayoría de las veces por la incapacidad de los migrantes de explicar cronológicamente los hechos, no sólo por la presión emocional que supone saber que está decisión definirá sus vidas, sino porque para muchos de ellos el tiempo no ha transcurrido de la misma manera que para nosotros. Y es que como dijo Camille Flammarion, <<la medida del tiempo está en nosotros>>.

Durante esta espera, Arci BVC les proporciona los medios suficientes para vivir y les ofrece un curso de italiano, que facilita su integración en la comunidad, así como la búsqueda de un trabajo. Promueve su integración laboral a través también de la realización de cursos formativos como el “HCCP”2 y les ayuda a desarrollar su CV con tal de poder equilibrar sus oportunidades con las de los ciudadanos italianos. Asimismo, Arci BVC los asesora, realizando toda la burocracia que la gran mayoría de ellos no ha realizado nunca, pues no sólo deben enfrentarse a una cultura distinta, sino también a un sistema burocrático al que no están acostumbrados. Acciones básicas como renovar el permiso de residencia o la tarjeta sanitaria suponen una gran dificultad si no se conoce el idioma o el sistema. Es por ello, que Arci BVC se constituye como un instrumento necesario para la integración de estas personas.

Aparte de esta labor, Arci BVC desarrolla proyectos en la comunidad local con el objetivo de generar un sentimiento de comunidad basado en la unión, la tolerancia y la integración. Para ello, realiza, tanto proyectos con la tercera edad, colectivo especialmente vulnerable cuando se encuentran en soledad, como con niños, fomentando áreas de intercambio cultural y tolerancia a través de la oferta de apoyo extraescolar.

En definitiva, la labor que realiza esta asociación es esencial a nivel local, pues el flujo masivo de migrantes subsaharianos requería que, en un pueblo que no llega a los 30.000 habitantes y que además no es precisamente cosmopolita, se abogara por la tolerancia y la integración.

1 Art. 1. Estatuto del Refugiado 1951.

2 Curso formativo de manipulación de alimentos.