Diario de voluntariado (1): Comisión por omisión


por Paola Martínez


Ya cuando llegué a Italia era consciente de que la situación no era especialmente favorable para los inmigrantes (5.907.461)1 y refugiados (119.310)2. No obstante, nunca consideré que el racismo fuera tan tangible entre la sociedad. Los desprecios, las miradas y la situación de marginación son el pan de cada día de estas personas, que son prejuzgadas únicamente por su color de piel. “Yo no sabía lo que era el racismo, hasta que llegué a aquí”, me dijeron.

Pensar que han cruzado el desierto, el mar y sufrido torturas a las que ningún ser humano debería estar expuesto, sólo por la búsqueda de una vida mejor; y que al llegar a este continente (que tanto halaga el mundo por su “respeto a los derechos humanos”) se han visto rechazados y juzgados por la sociedad, queriendo incluso volver a sus países, me hace pensar que, definitivamente, hemos fracasado.

Hemos fracasado. Hemos fracasado como sociedad. Hemos fracasado como humanidad. Cargamos con múltiples muertes a nuestra espalda; 3.700 personas en 20153, 1480 personas en 20184 y aun siendo conscientes de ello no reivindicamos políticas más humanas. Comisión por omisión. Matamos por no hacer nada. Formamos ahora parte de un sistema etnocentrista. Formamos parte de la “Fortress Europe”. Un sistema que construye fronteras y que, si no empezamos a cambiar, acabará por deshumanizar nuestra sociedad.

Antes de llegar ya conocía los distintos caminos que los migrantes recorrían con tal de llegar a Europa. Ya había leído sobre su situación. Y como todos, ya había visto las noticias. No obstante, empatizar a través de una pantalla no es tan fácil como en persona.

Conocer migrantes de distintas nacionalidades, religiones y culturas que, aunque partiendo de distintos países y huyendo por diferentes causas, se encuentran con unas fronteras cerradas y grandes dificultades para poder integrarse en nuestra sociedad, me decepciona como europea. Si bien, debo admitir que conocer la labor que ARCI realiza en esta localidad, no sólo colaborando con la acogida de los migrantes, sino elaborando proyectos de integración socio-cultural y promoviendo el respeto a los derechos humanos, me da esperanza en la humanidad.

1 Datos Macro. Italia. 2017.

2“Italia redujo a 34% llegada de refugiados en 2017”. EFE. 30.12.2017.

3 “EU migration policies seen building blocks for ‘Fortress Europe”. 8.07.2018. REUTERS.

4 Ibídem.